Marruecos

Escrito por 1trip1dream 25-02-2018 en Marruecos. Comentarios (0)

Marruecos, un país totalmente diferente a nuestra realidad a tan sólo dos horas de avión desde casa. Este país situado en el norte de África tiene la suerte de poseer algunos de los pueblos y ciudades más bonitas del continente.

El pasado 15 de Febrero volamos desde Barcelona (España) hasta la ciudad de Marrakech. Esta última superó por completo nuestras expectativas. Dejarse llevar en sus calles, conociendo sus costumbres y aprendiendo sobre su cultura, fue una de las mejores cosas que pudimos hacer desde que aterrizamos en el aeropuerto de Marrakech-Menara; perdiendo el miedo a lo desconocido y disfrutando cada momento de nuestra estancia.

Así lo hicimos, decidimos no organizar prácticamente nada. Reservamos eso sí, el hotel con antelación (en Marruecos son muy comunes los ''Riad''), y reservamos también, la excursión a las Cascadas de Ouzoud mediante la web de Civitatis; una web que dispone de una gran cantidad de ofertas para reservar excursiones (totalmente fiable y recomendable).

Todo lo demás como por ejemplo reservar la excursión al desierto del Sáhara (en nuestro caso el desierto a Zagora), visitas a museos o jardines optamos por hacerlo sobre la marcha. Había leído anteriormente que todo esto era mucho más barato si lo reservabas en agencias de allí (Marrakech) así que nos arriesgamos, y salió bien. 

La moneda marroquí: el Dirham (DH).

En este caso, al pertenecer a Europa, es importante tener en cuenta el cambio de moneda de Euro a Dirham. Redondeando, 1 € equivale a 10 DH. 

Nosotros realizamos el cambio de moneda en el ''Exchange'' del aeropuerto de Barcelona, y por lo que tengo entendido, es donde te cobran más comisión pero aún así es factible. 200€ Se convierten en 1800 DH, está bien si es que vas a pasar 4-5 días a la ciudad, ya que ahí eso, significa una buena cantidad de dinero pero obviamente eso depende de cada uno y de lo que quiera gastar (sin incluir alojamiento obviamente).

Es importante como dato también, que en casi todos los comercios y restaurantes de Marruecos aceptan cobrar en Euros, de esta manera, ellos mismos van después a cambiar de moneda € a DH, e incluso así salen ganando.

El coste y estilo de vida en Marruecos.

Por poner un ejemplo, una pizza Margarita en una de las terrazas de la plaza más céntrica de Marrakesh (Plaza de Yamaa el Fna) está entre 45 DH - 50DH, es decir entre 4,50€ y 5€. Un taxi desde esta misma plaza hasta nuestro alojamiento (caminando serían unos 20 minutos) también rondaba los 50 DH (es decir también 5€), por lo que es cierto que es todo un poco más barato que en España o que en el resto de Europa. 

En Marruecos es muy común el ''regateo''. La ciudad está repleta de tiendas y almacenes con todo tipo de productos; ropa, calzado, joyas, objetos de decoración, productos para la piel, el pelo, etc. Cada producto tiene según el mercader un precio; el conocido ''primer precio'', ya que lo normal es acordar entre el comerciante y el cliente una cantidad de dinero más baja. Esto es una cuestión que personalmente me costaba bastante al principio, ya que no acostumbramos a hacer esto en nuestro país, pero allí es lo más normal del mundo, y forma parte de su negocio y de su día a día.

Su estilo de vida es diferente, pero con encanto. La gente no vive tan esclavizada al teléfono móvil, o a las nuevas tecnologías. Es cierto que allí no disponen de tantos avances tecnológicos, así que para un turista que viaja a su ciudad supone una buena dosis de desconexión. Cada uno se gana la vida como puede, y se pueden observar peluquerías, fruterías, hasta agencias inmobiliarias de la manera más humilde que puede existir. 

Es un viaje ideal para eliminar todo tipo de prejuicios; respecto a esas habladurías sobre que las mujeres debemos tener ''cuidado'' cuando viajamos a Marruecos, por como son los hombres de allí y todo lo demás; debo decir que en ningún momento me sentí incomoda ni diferente; pues por lo general es gente amable y servicial.

La excursión a las cascadas de Ouzoud.

A pesar de que en Marruecos existen varias cascadas como por ejemplo las del Valle del Ourika, elegimos la excursión a las cascadas de Ouzoud que según tengo entendido son más grandes. Nos fascinó; la recomendaría una y otra vez. Como he dicho antes, la reservé mediante la web de Civitatis, es una web en la que puedes reservar visitas guiadas o excursiones a cualquier parte del mundo.

La visita a Ouzoud costaba 35€ por persona, sin almuerzo incluído. Nos pasaron a buscar a las 7:00h de la mañana en nuestro riad con el minibús y junto con otros viajeros (españoles también) fuimos rumbo a Ouzoud. Son unas 3 horas de autobús para ir, y otras 3 horas para volver; pero vale realmente la pena. En nuestro caso además, tanto el chofer como el guía fueron muy simpáticos y nos explicaron todo con detalle. También hicimos una paradita para comprar algún snack o estirar las piernas a medio camino.

Al llegar iniciamos la excursión visitando las cascadas desde arriba, después las rodeamos visitando así varios miradores, hasta llegar abajo del todo; entonces podíamos ver las cascadas desde el agua. Al llegar abajo te ofrecen un paseo en barca durante 15 minutos por 20 DH (2€) por lo que así puedes acercarte más a la cascada y hacer fotos muy bonitas.

Después volvimos a subir (rodeando completamente las cataratas) visitando algunos miradores más y comercios (tipo souvenir) que hay por el camino. Casi al final hay un mirador precioso lleno de monos; normalmente si les das cacahuetes se suben a la espalda y puedes hacerte fotos divertidísimas.

Al final de la visita paramos en un restaurante al que nos llevó nuestro guía, también con buenas vistas. Éste disponía de un menú por 90DH (es decir 9€) con bebida, entrante, primer plato y postre incluido. Por lo tanto la excursión en total viene a salir por unos 46 € por persona entre reserva; comida y paseo en barca (si es que te interesa). Hay que tener en cuenta que allí son muy comunes las propinas y siempre hay que llevar algo más.

En resumen, es una excursión preciosa, en la que observas un paisaje increíble y desconectas de la ciudad, por muy buen precio.

La excursión de una noche en el desierto.

A diferencia de la excursión a las Cascadas de Ouzoud, reservamos la excursión al desierto de Zagora en una agencia de viajes que se encontraba cerca de la plaza Jamaa el Fna (la plaza central de Marrakech), pues leí que era mucho más barato reservarla allí que no por internet desde España, y así fue. Por internet nos iban a cobrar desde 120€ hasta 220€ por persona mientras que en Marrakech, regateando claro está, nos la dejaron por 50 € (500 DH) con cena en el desierto y desayuno incluído.

A las 6 de la mañana iniciamos la ruta hacia Zagora también en minibús y con otros viajeros (esta vez de distintos países lo cual también enriquece mucho). Fueron 6 horas más o menos de camino para ir, pero, a pesar de ser bastante tiempo no nos arrepentimos para nada, porque el paisaje y todas las paradas que hicimos fueron realmente increíbles.

Más o menos a las 2 horas y media de camino llegamos a las montañas del Atlas; creo que fue una experiencia que recordaré siempre, poder ver esas preciosas carreteras nevadas después de estar a casi 25 grados en la ciudad de Marrakech. Allí realizamos nuestras dos primeras paradas y fue precioso. Para llegar hasta el desierto debes cruzar el Alto Atlas entero, por lo que son más o menos otras 2 horas y pico.

A la hora de comer, ya pasadas las montañas paramos en un pueblo precioso llamado Ksar of Ait-Ben-Haddou. Por 20 DH (2€) un guía nos mostró su pueblo, nos llevó por sus calles y nos explicó más sobre su historia. Poco después del pueblo Ksar of Ait-Ben-Haddou nos adentramos ya en el Sáhara y en sus preciosos pueblos pasando por carreteras con miradores increíbles.

Llegamos unas dos horitas más tarde, entre todo listos para ver la puesta de sol en camello. Es cierto que el desierto de Zagora no tiene tantas dunas como por ejemplo sí tiene el desierto de Merzouga que aunque también pertenece al Sahára, está algo más lejos.

Paseamos en camello, cenamos y para terminar el día, alrededor de una hoguera de fuego escuchamos a los bereberes cantar música tradicional del norte de África. Allí se duerme en las ‘’jaimas’’, son tiendas de campaña en las que caben entre 4 y 5 personas. Por el precio que pagamos estuvo todo muy bien aunque está claro que cuánto más pagues, más cómodo será.

Vimos el amanecer en camello al día siguiente y estuvimos de vuelta a Marrakech sobre las 8 y algo de la mañana. De vuelta paramos de nuevo en algún que otro pueblo; nos encantó Ouarzazate.

Ouarzazate es el pueblo en la puerta de entrada al Sáhara. Tuvimos el placer pasear un rato por sus calles y parar en distintos puestecitos de alfombras y joyas magníficas y preciosas. Incluso conocimos a un señor orgulloso de su profesión como actor, ya que había participado en muchísimas películas con actores como Brad Pitt o Monica Bellucci y nos invitó a su local a ver todas las fotos que enseñaban donde había trabajado como actor de reparto. Nos fascinaba todo.

Volvimos a Marrakech después de todas estas magníficas paradas, y habiendo cruzado otra vez el Alto Atlas nevado, que por cierto, a pesar del mal estado de las carreteras nos sentimos muy seguros con el chofer Haffit al volante.

En fín, otra excursión que vale la pena, aunque para conocer el desierto en profundidad supongo que es mejor el desierto de Merzouga por la cantidad de dunas existentes. Nosotros no pudimos ir porque íbamos a estar 5 días en Marrakech y para ir a Merzouga hay que pasar mínimo dos noches, por lo que no podíamos perder mucho más tiempo pero estamos muy satisfechos con todo lo que vimos.

El Riad en el que nos alojamos y un poquito más sobre la ciudad.

Los riads son alojamientos tradicionales de Marruecos, normalmente situados cerca de la medina (o también conocida como la ciudad antigua). Suelen tener una fachada bastante simple pero dentro se trata de bonitos apartamentos con un patio central normalmente con una fuente, piscina o jardín con flores.

Hay centenas y centenas de riads bonitos y a buen precio en Marrakech, nosotros nos alojamos en el riad La Rose d’Orient. Este se encuentra a unos 15 minutos a pie del centro de la ciudad y estuvimos bastante cómodos durante nuestra estancia. Rashid era el recepcionista y desde el primer día nos aconsejó sobre la ciudad y lo que podíamos hacer. Desayunamos y cenamos algún que otro día en el hotel.

El desayuno era perfecto; la cena era más típica marroquí y en mi caso el exceso de especias en la comida no me gusta mucho, pero allí se cocina prácticamente todo con especias por lo que debimos adaptarnos.

En Marruecos es típico el Tajin, es el plato más común en todos los restaurantes y bares marroquíes, allá donde vayas, habrá Tajín. Se trata de un gran plato de carne acompañado de patatas y zanahoria por lo general con grandes cucharadas de especias como el comino, algo de canela, pimienta, azafrán, etc). También es muy común el Cuscús tanto vegetariano como con pollo.

Marruecos es especial en cada ámbito y por todos sus detalles así como una ciudad caótica que nos ha enamorado y a la que volveré encantada algún día.

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Muchas gracias!!